El plàtan arrancat per Parcs i Jardins davant Enric Granados 86 no s’ha replantat (encara que ho digui la placa) “terrasses sense aturador” (II)

Posted on Updated on

 

 

 

 

 

 

 

A la dreta, imatge de l'escocell buit amb la placa de Parcs i Jardins anunciant la replantació. A l'esquerra, l'escocell integrat a l'espai de la terrassa.

En aquest escocell hi havia plantat un plàtan veterà que va aconseguir resistir la remodelació del carrer en bulevard, però que no va poder sobreviure a la pandèmia de les terrasses vint anys més tard. Quan fa més de dos estius es va arrancar aquest arbre, Parc i Jardins va col·locar una placa a l’escocell en què comunicava que l’arbre es replantaria a la campanya següent, cosa que no s’ha fet.

Casualment, la desaparició de l’arbre va coincidir amb la instal·ació de la terrassa (actualment sense ús).

Sembla evident que l’arbre no es tornarà a replantar, oi Parcs i Jardins?

El comercio del Gòtic lanza un SOS ante la oleada de cierres. Una treintena de negocios del barrio echa la persiana de manera definitiva durante la pandemia

Posted on

El comercio del Gòtic lanza un SOS ante la oleada de cierres
Ferran languidece. Este es el inusitado, apocalíptico y en realidad nunca visto aspecto que ayer al mediodía presentaba una irreconocible calle Ferran (Àlex Garcia)
LUÍS BENVENUTY / ÀLEX GARCIA (FOTOS)

Oleada de cierres de negocios en el barrio Gòtic de Barcelona. Los carteles de en traspaso son la parte visible de los primeros pasos de un cruel y nuevo proceso de gentrificación y degradación comercial en el centro de la ciudad.

Y encima, los comerciantes denuncian que el ninguneo del Ayuntamiento está alimentando su agonía. Estos días, muchos contemplan como afrentas personales las obras a las puertas de las tiendas del Portal de l’Àngel, la gestión de las colas del reparto de alimentos de la parroquia de Santa Anna, las restricciones y cortes al tráfico de la Via Laietana y sus nuevas y muy inquietantes aceras… Los comerciantes dicen que si el gobierno de la alcaldesa Colau no les toma en cuenta y se decide a propiciar que los barceloneses vuelvan al centro, pronto se dará una segunda oleada de cierres aún más cruel. Y entonces ya sólo se verán colmados, franquicias y tiendas de camisetas con la imagen de Blancanieves esnifando cocaína.

Malos augurios

Los comerciantes creen que sin la complicidad municipal pronto cerrarán más tiendas

Porque estos días el río baja revuelto y algunos intentan sacar provecho. Lo explican comerciantes, inmobiliarios, propietarios de locales… La asociación de comerciantes Barna Centre calcula que la pandemia ya obligó a cerrar a al menos 27 tiendas. Hablamos principalmente de pequeños comercios de carácter familiar con pocos empleados, varios años a cuestas y muchos agobios a santo del alquiler. No resistieron el confinamiento.

Así son las nuevas aceras dispuestas sobre la calzada de la Via Laietana

Así son las nuevas aceras dispuestas sobre la calzada de la Via Laietana (Àlex Garcia)

Una víctima del tiendicidio es un comercio de cosmética natural de la calle Santa Anna. Pagaban 4.000 euros al mes por un local de 39 m2 construidos. La propietaria cuenta que recibió las primeras ofertas antes de colgar el cartel de en alquiler, ofertas a la baja de gente ya conocida en el barrio dueña de tiendas de carcasas de móviles, de gafas de sol, de souvenirs… “¿Y qué están haciendo? –sigue la propietaria–; pues ofrecen pagar 2.000 euros al mes el primer año, 2.400 el segundo, un poco más el tercero… siempre y cuando, aunque el local está impecable, les dejes una carencia de tres meses por obras. De este estilo tengo unas cuantas ofertas. ¿Quién puede tratar de montar un negocio en el centro de Barcelona en estos momentos? Simplemente tratan de aprovechar la situación para conseguir un nuevo local a un precio muy inferior al que ya están pagando y aguantar hasta que se produzca el regreso de los turistas. Si los turistas vuelven pronto, ya tienen dos negocios en funcionamiento, y si tardan más de lo que prevén, pueden cerrar el antiguo. Yo, mientras pueda, diré a todos que no. Tuve una tienda de regalos muchos años y no pude aguantar la competencia de una cadena. Además, me apena que el tejido comercial del barrio se eche a perder”.

Una controversia tras otra

Las obras y sobre todo las restricciones al tráfico crispan el ambiente

Aquí todos creen que los turistas regresarán, antes o después. Lo que nadie tiene claro es quiénes aguantarán hasta entonces. Mucha gente que puso parte de su patrimonio como aval para conseguir un préstamo y resistir unos meses más cruza ahora los dedos. Desde Barna Centre dicen que si la gente del resto de la ciudad no se anima a bajar al centro, muchos comerciantes endeudados acabarán en la ruina. Y el temido monocultivo comercial ya no encontrará barreras en el Gòtic.

“La verdad es que mi mujer y yo estamos muy afectados –dice Santiago Martín, terminando de embalar–. Esperábamos que nuestra hija nos tomara el relevo, pero nuestro negocio ya no es viable”. Martín y su mujer abrieron hace 43 años en la calle Ferran el comercio de artesanía Itaca. “El confinamiento fue definitivo. La gente cree que una tienda en el centro es un gran negocio, pero apenas tienes margen de maniobra. Los turistas regresarán, en un mes, en un año… pero nosotros no podíamos aguantar más. Los que vengan sólo encontrarán pubs, colmados y tiendas de souvenirs”.

Zanjas abiertas frente a las puertas de comercios de Portal de l'Àngel

Zanjas abiertas frente a las puertas de comercios de Portal de l’Àngel (Àlex Garcia)

Por ello los comerciantes piden ayuda al Ayuntamiento. “Necesitamos que se regule el precio de los alquileres, necesitamos que Barcelona replantee su modelo turístico –dice Teresa Llordès, presidenta de la asociación de comerciantes Barnacentre–, pero lo que más necesitamos ahora es la complicidad del Ayuntamiento para animar a los barceloneses a regresar al centro. Tras cada cierre hay una historia dramática. Y hasta ahora las políticas municipales no nos están ayudando. El ninguneo del Ayuntamiento está agravando esta agonía. El Gòtic es el corazón Barcelona, y si su corazón se para, también se parará nuestra ciudad. De todas formas soy optimista, aún tengo esperanzas, creo que entre todos podemos revertir esta situación”.

La última controversia la trajeron los cortes al tráfico de la Via Laie­ta­na de los fines de semana, las restricciones el resto de días y sus nuevas y muy inquietantes aceras. “El Ayuntamiento no nos hace caso –dice Josep Maria Roig, en la histórica pastelería La Colmena–. El sábado no vino nadie por culpa del corte. Y las nuevas aceras lo complican todo aún más. La desescalada está siendo muy dura. En el Gòtic no hay niños, no hay familias… Vivimos del turismo, porque cada piso que un vecino dejaba se convertía en turístico. Y ahora los barceloneses son más reticentes que nunca a bajar al centro. Temen coger el metro. Si les quitas carriles de circulación y aíslas la zona los fines de semana, se quedan en su barrio. Estamos tirando de nuestros ahorros”.

La penúltima controversia la trajeron las obras del Portal de l’Àngel, la apertura de zanjas a las mismas puertas de los comercios. Desde Barna Centre lamentan que estas obras, que ya arrastran retrasos desde los tiempos de los alborotos en la plaza Urquinaona, tengan que hacerse justo en el momento en el que la ciudad trata de recuperar la actividad económica. “Hay que tener en cuenta que esta calle actúa como polo de atracción de todo el barrio, que muchos de los ciudadanos que se animan a comprar en sus franquicias tradicionalmente dedican luego un rato a callejear por el Gòtic. Buena parte de estas obras podían haberse adelantado durante parte del confinamiento, cuando se permitieron este tipo de trabajos; ¡así se lo pedimos al Ayuntamiento! pero nos dijeron que tranquilos, que ya verían…”.

Y la antepenúltima controversia la trajo la gestión de las colas del reparto del reparto de alimentos de la parroquia de Santa Anna, unas colas que no cesan de crecer. “Aquí nadie pide que no se hagan las colas, finalmente parece que el Ayuntamiento las está reorganizando… pero es que llevamos mucho tiempo pidiendo al Ayuntamiento que trate de minimizar su impacto en el espacio público; ¿tan difícil es poner unos servicios para unas personas cuyas colas han llegado hasta la plaza Catalunya?”.

Comença l’operació municipal “terrasses sense fronteres” (I) (eliminació del mobiliari urbà davant Enric Granados 52)

Posted on

Fa una estona l’ajuntament de Barcelona acaba de treure el banc de la vorera de davant d’Enric Granados 52.

Després de la rehabilitació integral de l’edifici per una promotora immobiliària, en el local de la planta baixa obrirà una nova hamburgueseria que podrà gaudir de tot l’espai del carrer per a la instal·lació d’una formidable terrassa.

 

 

Per un espai públic equitatiu que alhora garanteixi terrasses segures

Posted on

Barcelona 7 de maig del 2020

La crisi produïda per la pandèmia de la Covid-19 ha generat enormes patiments en tots els ordres de les nostres vides i un daltabaix sense precedents en l’ocupació i l’economia de nombrosos sectors d’activitat. Un dels sectors afectats és el de l’hostaleria i la restauració, que tindrà una recuperació lenta precisament per oferir espais de socialització que s’han de pautar necessàriament.

Per aquest motiu, les entitats sotasignants veiem que cal encarar també la recuperació d’aquest sector, juntament amb d’altres com el comerç de proximitat, amb les condicions sanitàries i socials imprescindibles. Apostant per una recuperació compatible amb els drets del veïnat i el repartiment necessari de l’espai públic amb les formes de mobilitat sostenible, garantint la seguretat i l’accessibilitat en els desplaçaments a peu.

El debat sobre l’ampliació de l’espai de les terrasses ha explotat dins del debat de la desescalada i la reconstrucció econòmica i social. El gremi de restauració porta dies molt contundent: cal ampliar l’espai de les terrasses sí o sí per fer viables els negocis de restauració.

La perspectiva exclusivament econòmica en aquests moments de greu crisi sanitària oblida que aquesta no ha de ser l’única ni molt menys la principal prioritat per a la recuperació sanitària i social a Barcelona.

Pocs agents socials ens negarem a buscar alternatives viables perquè el petit establiment restaurador pugui fer viable el seu negoci, es generin llocs de treball i actuï com a dinamitzador social als barris. També pocs acceptarem que per part de diferents actors es faci ús de les habituals pretensions exclusivament de rendibilitat econòmica dels seus negoci per passar per damunt dels drets i necessitats dels veïns i veïnes de Barcelona. Necessitats, com mai en un altre moment, d’espais segurs, amplis i diàfans per poder passejar o desplaçar-se mantenint la distància de seguretat.

Què fer amb les terrasses? Algunes consideracions i criteris que pensem que seran imprescindibles en aquest debat:

Els criteris que han de prevaler són els de salut publica, els drets dels veïns i veïnes i el dret a l’accessibilitat.

L’Ajuntament té la responsabilitat de generar un espai de debat i diàleg on treballar conjuntament per construir les propostes de modificació d’ubicació de les terrasses en base al consens del sector de la restauració i les entitats socials i veïnals de la ciutat.

Qualsevol modificació o ampliació de l’espai ocupat ha de tenir caràcter temporal en funció de la situació sanitària, tenint en compte que algunes regulacions podrien anar modificant-se de forma gradual en el retorn a la nova normalitat. En aquest sentit, doncs, ha de ser reversible de forma ràpida davant de millores clares en la situació sanitària.

Qualsevol modificació haurà de complir amb la normativa vigent d’accessibilitat, deixant sempre com a mínim l’espai lliure d’obstacles de 1,80m des de la façana. Tenint en compte, a més a més, que amb la situació actual de distanciament físic realment l’espai necessari perquè les i els vianants puguin circular amb seguretat és de 3m lliures d’obstacles, i que l’accés esglaonat a establiments comercials obliga per exemple a fer cues sobre les voreres, reduint encara més l’espai de pas. Caldrà incrementar les mesures inspectores perquè no se’n faci un abús que vagi en clar perjudici dels vianants i la seva seguretat.

Ara que la crisi sanitària ens ha permès gaudir d’una ciutat sense sorolls perjudicials per a la nostra salut, cal garantir la qualitat acústica dels espais que ocupen les terrasses. En aquest sentit, és responsabilitat de l’administració pública garantir els drets dels veïns i veïnes i ajustar els horaris de les terrasses al mapa acústic en vigor. Les terrasses no poden continuar sent origen de conflictes de convivència i de vulneració del dret al descans i a la intimitat.

L’espai públic guanyat al cotxe i el que es pugui continuar habilitant al llarg de la desescalada ha de ser d’ús prioritari per al vianant i per a la bicicleta com a modes de transport principals en els desplaçaments de proximitat en primer lloc, i per al transport públic en segon lloc. Tot i això, i sense prejudici de l’anteriorment esmentat, en el cas d’establiments petits on el distanciament físic sanitari i la casuística del carrer provoqui que només sigui possible la col·locació de quatre o menys taules, es podrien destinar nous espais habilitats a la calçada per ubicar les terrasses, fent ús per exemple de places d’aparcament (excepte en el cas de places PMR).

Caldrà garantir que la nova ubicació temporal de la terrassa està connectada de manera accessible amb l’itinerari de vianants, incorporant per exemple una tarima que quedi enrasada amb la vorera en el cas d’ocupació puntual de places d’aparcament.

Els preus de les taxes de les terrasses de Barcelona -recentment aprovades- continuen sent enormement baixos (incloent els d’aquelles que estan en primera línia comercial) comparats amb d’altres ciutats o amb els alts rendiments econòmics que han aportat als establiments de restauració. Per aquesta raó, no es pot tornar als preus irrisoris anteriors: aquesta taxa és una contribució mínima a les arques municipals per l’explotació econòmica i l’ús privat de l’espai públic, i per sufragar les mateixes despeses que les terrasses generen.

Seria just, però, rebaixar el cost de les llicències emeses aquest any 2020, descomptant els mesos d’inactivitat i de baixa activitat. L’ import es podria deduir en l’emissió de les llicències del 2021.

Pensem que el problema de rendibilitat econòmica actual del sector no es pot situar únicament a l’espai públic, exigint fer un major ús quan ja hi ha veritables dificultats per mantenir la distància mínima de seguretat per als vianants en aquest escenari de la Covid-19.

Cal abordar aquesta rendibilitat econòmica també des dels costos dels mateixos locals i en relació amb els preus de lloguer, ja en general desorbitats com els de l’habitatge, però ara en una situació agreujada pel fet que el seu ús a l’interior s’ha reduït considerablement. El Gremi i l’administració farien bé en gestionar una adequació dels preus a la situació actual que contribuiria, molt més que l’espai públic, a la viabilitat dels negocis.

Des de les entitats sotasignats s’aposta perquè també es contempli un retorn social dels establiments envers la ciutadania per aquesta cessió d’espai públic permetent, entre d’altres, i tan aviat com sigui possible, l’ús públic i gratuït dels lavabos d’aquests bars i restaurants en un moment on és bàsic el rentat de mans freqüent i continuen sent vitals aquests serveis per a persones amb determinades necessitats de salut.

Donada la diversitat dels barris de la ciutat, tenim el convenciment que no té sentit aplicar criteris generalistes en la possible modificació d’ús de l’espai públic per a les terrasses.

En aquest sentit, diferenciem quatre escenaris:

Espais turistificats i massificats. En aquests, el nombre de terrasses ja era en molts casos excessiu, i amb un turisme a la baixa, situació que s’allargarà durant molts mesos, no té cap sentit ampliar els espais. És una oportunitat per retornar als veïns i veïnes els espais que es destinaven a rendiments particulars de forma excessiva. Són exemples la Rambla de Barcelona, el carrer de Blai, el carrer d’Enric Granados, els carrers al voltant de la Sagrada Família, la Rambla del Poblenou, la plaça Reial i d’altres.

Espais no turistificats, però de segona i tercera línia comercial. Si les dimensions del carrer, plaça o passeig permeten compaginar un espai públic segur per als vianants amb una ampliació de l’espai de la terrassa, entenent que no es pot ampliar el nombre de taules, que es pugui ampliar l’espai que ocupaven (mòduls de 2,25m), de forma que es respecti l’espai de distanciament físic establert per Sanitat.

Espais no turistificats, també de segona o tercera línia comercial sense espai públic. Parlem de carrers amb voreres de menys de 4 metres, places petites i d’altres, en barris com Ciutat Vella o en zones peatonalitzades. En aquest cas, la reducció de les taules és l’única solució, garantint el distanciament dels clients de la terrassa entre ells i amb els vianants.

Espais dels barris de quarta línia comercial. En aquest cas (en general són petits negocis), la viabilitat ha de portar a una major flexibilitat per a les terrasses, ampliant els espais i el nombre de taules tot i que no sigui just davant de l’establiment, entenent que sempre han de prevaldre els drets dels vianants i les normes sanitàries que en cada moment es dictin.

Així mateix, caldrà també tenir en compte quin és l’espai públic disponible en cada cas, quina és la mobilitat generada en cada moment i quina és l’ocupació de la vorera en situacions no contemplades, com l’espera d’accés a comerços i establiments. Tot plegat amb l’objectiu de poder garantir les distàncies de seguretat i les mesures d’accessibilitat, tant per circular pels carrers com per consumir a les terrasses en la seva nova ubicació provisional.

La Favb, ECOM i un bon nombre d’entitats vàrem presentar un recurs contenciós-administratiu contra l’actual ordenança de terrasses, entre altres coses perquè es menysté el dret a l’accessibilitat, afectant greument les activitats de cura de la vida quotidiana a l’espai públic (passejar amb infants en cotxet, fer la compra amb carret, etc.) i els drets de les persones amb discapacitat i la gent gran.

És per això que demanem que s’abordi el debat sobre l’espai públic i la ubicació de les terrasses tenint en compte les entitats de la ciutat i els drets de la ciutadania que hi viu, unint esforços per consensuar les millors solucions possibles en cada cas.

Per concloure, sempre hem dit que la garantia de viabilitat econòmica dels bars i restaurants no hauria d’estar tan condicionada per l’ús d‘un espai, el públic (carrers, passejos, places), que éssent escàs a Barcelona, s’ha de destinar de forma preferent als i les vianants. La mercantilització de l’espai públic, ja sigui en forma de terrasses o aparcament de vehicles motoritzats, té també els seus límits. Trobar un acord en què tothom hi guanyi –win win– ha de ser una prioritat.

Tothom té ganes de tornar a gaudir de les terrasses. Però cal garantir que siguin segures, que el repartiment de l’espai públic sigui equitatiu i que es respectin els drets del veïnat.

Federació d’Associacions de Veïns i veïnes de Barcelona (FAVB), Federació ECOM, Associació catalana per la integració del cec (ACIC), Catalunya Camina, Col·lectiu Punt 6, ASENDI NB, Carrers per a tothom

Noves dades de 2018 corroboren el procés de gentrificació del centre de Barcelona

Posted on Updated on

BARCELONA CENTRIFUGA VEÏNS. 
- Les àrees cèntriques com Ciutat Vella, l’Eixample i Gràcia perden població en els canvis 
interns a la ciutat. 
- La pressió del mercat immobiliari, l'increment del preu del lloguer o la durada temporal dels contractes, factors que obliguen a marxar del centre a la perifèria.

Font: diari Ara 29/07/2019

Maria Ortega

Del centre a la perifèria. Dels barris més pressionats pels preus de l’habitatge a zones veïnes. Són dues de les dinàmiques que dibuixen les dades sobre població a Barcelona. La radiografia de la ciutat evidencia que tres dels districtes més cèntrics -i dels que més pateixen el fenomen de la gentrificació- tenen un saldo negatiu si es comparen els veïns que en marxen i els que hi arriben després de canviar de pis dins de Barcelona. Es tracta de Ciutat Vella, l’Eixample i Gràcia. I, en canvi, zones com Horta-Guinardó, Nou Barris o Sant Andreu són les que tenen xifres més positives fruit d’aquests desplaçaments interns.

Una realitat que, com apunten els experts, és complexa i no respon a un únic factor, com podria ser el preu del lloguer, sinó que també s’explica per fets com la mida i la situació dels districtes. Un veí de Nou Barris que trobi un pis una mica allunyat del seu, per exemple, potser no creuarà la frontera del districte, que és extens, però, en canvi, a Gràcia la mateixa distància pot suposar un canvi de zona. També perquè per als veïns de barris perifèrics pot ser més fàcil traslladar-se a municipis de l’àrea metropolitana. “Barcelona és com un got d’aigua que ja està a punt de vessar, perquè pràcticament no s’hi fa habitatge nou: si entren gotes d’aigua noves vol dir que també en surten”, exposa Antonio López Gay, del Centre d’Estudis Demogràfics de la UAB. Sumats tots els moviments de població, de fet, el saldo és positiu en tots els districtes. Bàsicament, per l’arribada d’estrangers.

El que constata López Gay és que l’arribada creixent de població de fora amb estudis superiors té efectes als barris més cèntrics, perquè són nous veïns que, en la majoria dels casos, aposten per viure en zones al rovell de l’ou de la ciutat, com Sant Antoni, el Poble-sec o la Sagrada Família. I això repercuteix en el mercat de l’habitatge. Remarca, en aquest sentit, que el perfil de la població estrangera que arriba a la ciutat -ja suposa el 26% dels barcelonins- ha canviat molt els últims anys: s’ha fet divers. Ara ve molta població que no busca un lloc on instal·lar-se de manera permanent i que té molta mobilitat. “En zones com Sant Antoni o Gràcia ha baixat significativament la possibilitat de mantenir-se al barri”, constata.

La xifra de barcelonins que durant el 2018 van decidir o es van veure obligats a canviar de pis va créixer un 7% en relació a l’any anterior i es va situar en 92.410. Aproximadament la meitat va canviar de districte amb el trasllat. Si es té en compte el nombre de veïns que té cada zona, destaca la mobilitat de Ciutat Vella, on el 10% de la població va canviar de pis. Un aspecte que María Jesús Calvo, cap del departament d’Estadística i Difusió de Dades del consistori, atribueix a fets com que sigui una zona amb molta població estrangera, que encara no té un fort arrelament i que pot buscar ubicacions millors.

Dels veïns de Ciutat Vella que es van traslladar durant l’any passat, el 46% es van quedar al mateix districte i molts van marxar a zones veïnes com l’Eixample o Sants-Montjuïc. Fa vint anys, el percentatge de veïns que decidien continuar apostant pel barri quan canviaven de pis era del 54%. Però el districte de Barcelona que menys reté els seus propis veïns és Gràcia, on només un 35,9% dels que es van mudar van trobar pis al mateix districte -el 1999 aquest percentatge era del 43,6%-. Molts dels veïns que en marxen aposten per zones veïnes com Horta o l’Eixample. Els districtes de la ciutat que tendeixen a contenir més la seva població són Nou Barris -el 63,5% dels veïns s’hi van quedar- i Sant Martí (55,1%).

Ens ha deixat la Montserrat Minobis

Posted on

Ha mort la Montserrat Minobis, veïna del carrer Enric Granados.

Va ser directora de Catalunya Ràdio entre el 2004 i el 2005, degana del Col·legi de Periodistes de Catalunya i va rebre també la Creu de Sant Jordi.

Entre les seves múltiples activitats, volem destacar aquí la seva implicació cívica amb el seu entorn més proper. Una de les preocupacions que va compartir amb la nostra entitat, i que també va transmetre personalment a les autoritats municipals en diverses ocasions, va ser l’estat de la plaça de Letamendi, ben particularment el risc que comporta la manca d’una ordenació adequada del pas de bicicletes per la plaça i la situació de risc que aquest fet suposava per a grans i menuts. 

Descansa en pau.

Una nova llicència per a una terrassa de 7 taules incrementa la pressió sobre una zona ja sobresaturada (Taberna del Volapié, Enric Granados, 77)

Posted on

Més terrasses en una zona altamanent densificada. Imatge de la terrassa de la “Taberna del Volapié”, que ocupa la vorera d’Enric Granados, 77, i el xamfrà amb Provença.

La concessió de noves terrasses al carrer d’Enric Granados no cessa i aquesta vegada ens hem de referir a la gastrotaverna “Taberna del Volapié”, a Enric Granados, 77, situada en l’establiment que anteriorment havia ocupat la joieria Valiño. A banda del seu caràcter invasiu, s’observa a simple vista la presència a l’espai públic d’elements no permesos a la normativa municipal com pissarres i una bóta de fusta.

BOTELLOTS NOCTURNS A PLAÇA DR. LETAMENDI

Posted on

   Un dissabte a les 0.46 h de la matinada           Una altra nit amb “tuna” inclosa

Els veïns d’una zona de la Plaça Dr. Letamendi pateixen, per les nits, des de fa gairebé tres  
anys, els abusos desfermats d’una terrassa que no es sotmet a cap requisit normatiu i que 
l’Ajuntament de Barcelona, fins ara, tolera incomprensiblement.

Al número 37 de la plaça, tocant a Enric Granados, hi havia un bar restaurant que feia una vida mitjanament ordenada. Però s’hi va instal·lar el Bar Champanillo que s’ha fet molt famós perquè ofereix les copes d’alcohol més barates de tot Barcelona (a 0,80 euros !)

Durant el dia és un establiment molt sorollós, que pels matins està a petar, sobretot per les desenes de funcionaris de la seu central d’Hisenda que el freqüenten en grups multitudinaris, perquè està a creuar la plaça. Durant el dia, aquest bar

incompleix moltes normes: horaris, aforament… Tenen permís de terrassa per a dues taules de quatre cadires i, de vegades, a una sola taula hi posen fins a nou o deu cadires…

Però és a les nits quan la cosa se’n va totalment de mare i crea perjudicis molt més punyents a tots els veïns. Des dels dijous als diumenges, per les nits, el permís de dues taules de quatre cadires és converteixen en un “macro-botellot” a l’aire lliure, de desenes i desenes de persones a peu dret, bevent, cridant i xisclant des de les 9 del vespre fins a la 1 de la matinada, col·lapsant totalment l’acera, sense deixar dormir als veïns de l’immoble del costat que té les habitacions dormitori que donen a la plaça a poc més de dos o tres metres dels clients disbauxats.

Cal dir que el públic que atreu majoritàriament aquest bar de copes en que es converteix per les nits el Bar Champanillo és un públic que ve fortament abduït per la seva oferta “Premium”: copes de “champanillo” o cervesa a partir de 0,80 euros i que, per tant, te una tipologia de comportament totalment inacceptable.

S’ha fet arribar al districte de l’Eixample una documentació fotogràfica i en vídeo que és molt esfereïdora, del que passa des de fa tres anys, molts dies de la setmana fins a altes hores de la matinada, per tal que es restringeixi l’ús d’aquesta terrassa per les nits, al menys a partir de les 22 h. Però, de moment, no hi ha hagut cap actuació.

No respecten ni Santa Maria del Mar …

Posted on

No respecten ni Santa Maria del Mar

La protesta de restauradors que s’ha realitzat a les portes de l’església de Santa Maria del Mar ha finalitzat amb una pintada a la façana de la mateixa, on s’hi podia llegir “Colau feixista” o “Colau mentidera”. També han demanat la dimissió de la regidora del districte de Ciutat Vella, Gala Pin.

«La voracitat del Gremi de Restauració continua tensionant Ciutat Vella»

Posted on

Reproduïm el Comunicat de Premsa difós per diverses entitats veïnals i de persones amb diversitat funcional arran de la protesta empresarial per l’adaptació a la normativa de les terrasses al passeig Joan de Borbó i a d’altres indrets de Ciutat Vella.

«Hem sabut que el Gremi de Restauració ha fet arribar als seus associats la següent circular:

“Davant l’allau de reduccions de terrassa que durant els darrers dies han estat notificades, l’increment sense precedents de la pressió inspectora i la imposició de sancions econòmiques, el Gremi de Restauració organitzarà aquest dijous 18 d’octubre a les 10.30h a la plaça Santa Maria una acció de protesta per denunciar la persecució que pateixen els restauradors de Ciutat Vella i demanar a l’alcaldessa Ada Colau una solució immediata. Us demanem que hi assistiu acompanyats del màxim nombre de persones (cambrers, cuiners, etc.). Els partits polítics de l’oposició donaran suport a la reivindicació i també assistiran a la protesta. Necessitem omplir la plaça perquè el clam de la restauració arribi al despatx de l’alcaldessa”.

Aquesta és la manera de funcionar del Gremi, fent servir l’autoritat que té sobre els seus treballadors com a eina de pressió política, precisament per ser un dels col·lectius laborals més precaritzats. D’igual manera, el gremi fa servir certs grups municipals com a veritables titelles en el teatret bèl·lic en què ha transformat el conflicte de les terrasses; titelles que, però, també cerquen rèdit polític amb aquestes jugades.

Han passat només 3 mesos i mig des de l’aprovació definitiva al plenari de l’Ajuntament de l’ordenança de terrasses dictada pel gremi, ignorant la veu crítica del moviment veïnal i del col·lectiu de persones amb diversitat funcional. Aquesta normativa és de facto una desregulació en l’atorgament de llicències de terrasses a tota la ciutat.

El govern municipal va optar per sumar-se a la proposta del Gremi, que ja comptava amb el suport de la majoria de grups municipals a l’oposició, pensant potser que d’aquesta manera calmaria la seva ambició. Res més lluny de la realitat: des de l’aprovació, hem assistit a successius embats dels restauradors: ampliació al doble de la capacitat de les terrasses als porxos de la Boqueria, instal·lació de noves terrasses al Palau de Mar amb l’excusa de foragitar els venedors ambulants, un Pla per a la pacificació de la restauració a Ciutat Vella que pretén intensificar encara més l’ocupació de terrasses en el districte que pateix més pressió turística a la ciutat…

Ara, a més, exigeix l’anul·lació de sancions imposades d’acord amb la normativa vigent en el seu moment i rebutja la funció inspectora de l’Ajuntament, sempre necessària en tots els àmbits. No es pot acceptar aquesta carta blanca que exigeix el Gremi. L’espai públic és un dels elements fonamentals de la convivència i vida veïnal, i no pot ser monopolitzat per interessos privats.

S’han de garantir els drets del veïnat a l’ús i gaudi dels nostres carrers i places limitant la seva explotació econòmica. S’han de garantir el dret al descans, a l’accessibilitat i a un medi ambient adequat. Enfront del projecte de monopolització i explotació econòmica de l’espai urbà que pretén el Gremi de Restauració, els col·lectius i entitats sota-signants continuarem defensant aquesta concepció de l’espai públic com a lloc de trobada i sociabilitat no mercantilitzat».

Barcelona, 18 d’octubre de 2018

[Ciutat Vella No Està En Venda, AV Barri Gòtic, Fem Plaça, Federació d’Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona (FAVB), Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible (ABTS), Carrers per a Tothom]